jueves, 5 de octubre de 2017

Mediterráneo

“Quizás porque mi niñez
sigue jugando en tu playa

Siempre me acompaño la música, recuerdo ser muy chico y aprender con premura a poner los discos en el tocadiscos familiar. Aunque el dinero siempre escaseaba, libros y música estaban al alcance de la mano en mi casa de niño. Los sábados por la mañana mis padres estiraban el desayuno con el infaltable mate disfrutando de los más variados artistas populares, así pude escuchar a Hernán Figueroa Reyes, José Larralde, Serrat, Argentino Merlo, Orquestas de tango y algún que otro sencillo de Palito Ortega.
La casa era humilde, patio chiquito al fondo pero con suficiente lugar para poder tirar una chapa en el piso y posar sobre ella una parrilla para cocinar asado o algún pollo según como viniera la economía familiar.
De todo lo que se escuchaba me fascinaba “Mediterráneo” de Serrat, mi viejo la tarareaba sin saber que a los pocos años lo iba a navegar.
Eran tiempos aciagos, una mañana de verano lo noté quieto, dolorido, no existía ni aire acondicionado y solo un viejo ventilador intentaba con escaso éxito ahuyentar el calor, al acercarme pude ver como su enorme espalda estaba plagada de moretones, al notar mi asombro me calmó diciéndome que se encontraba bien, que había tenido un accidente con la moto.
Luego de muchos años, en una de esas charlas íntimas que teníamos en su taller, me contó que en la época del proceso militar, en plena dictadura, en la fábrica querían obligarlos a hacer horas extras pero con el mismo valor de la hora común, al negarse llegó la policía y los molió a palazos, conociendo su coraje y su rebeldía logré entender porque tenía aquellos moretones que me conmovieron cuando era un niño.
Algunas noches atrás y gracias a la búsqueda aleatoria de canciones de mi reproductor digital de música, me volví a topar con “Mediterráneo” y me pregunto ¿en qué mar estarás navegando?


“En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte.
quiero tener buena vista.
mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista.
Cerca del mar. porque yo
nací en el mediterráneo.