Elijo
creer que estas en otra dimensión.
Elijo
creer que de alguna manera me lo harás saber.
Mientras
tanto, luego de setenta días, escribo estas líneas, con la efímera esperanza
que mi mensaje navegue por ríos binarios y de alguna manera llegue a destino.
Debo
reconocer que me has otorgado muchas herramientas, pero no logro escaparle al
estupor que invadió mi alma por tu partida intempestiva.
De tu
entorno poco puedo decirte, aunque imaginarás que explicaciones busqué, nunca me iba a dar
por satisfecho con ese mensaje frío y doloroso como una navaja afilada que
recibí aquella mañana gris de otoño. Así pude confirmar que no existían inconsistencias,
habías viajado, y solo pude observar un escueto y formal Texto en donde se
condolecían por tu futura ausencia.
Ignoro
que camino habrán tomado tus otros adeptos ni que porción de su memoria habrán
reservado para recordarte, espero que estén en movimiento.
Por
mi parte no hay nada que sea imprescindible mencionar, sigo inmerso en ese
limbo que tantas veces describí sin ahorrar palabras, cuanto mas acogedor
parece mas peligroso se torna, no lo olvidé.
De
ahora en mas me mantendré receptivo esperando señales, intentando no
confundirme con trampas generadas por mi subconsciente, porque, como dije
anteriormente, elijo creer que estas en otra dimensión.
