El título del libro, justamente obedece a una anécdota que se verá reflejada en él. De ahí les dejo "Poder De Sintesis" una muy reciente que mis últimos compañeros de oficina rememorarán, teniendo en cuenta que los nombres y situaciones fueron modificadas con la finalidad de no herir suceptibilidades.
Pablo tenía muchas virtudes, pero el poder de síntesis no
era una de ellas.
Para informar que iba a almorzar realizaba un parlamento del
tipo
-
Perdón por interrumpirles pero procedo a informarles
que voy a tomar el período de refrigerio para retomar mis actividades a la
brevedad.
De léxico fluido, aunque a veces impostado, su trato con los
clientes era cordial y voluntarioso, pero el problema surgía en las reuniones
que asiduamente convocaba el presidente de la Empresa , en ellas no
calculaba bien el momento en el cual debía quedarse callado, ese desenfreno lo
llevaba a pasar malos momentos y prolongar la estadía de los presentes.
Otra característica graciosa de Pablo eran sus pequeños
saltitos cuando realizaba alguna consulta, como una danza cambiando de pie pero
siempre en el mismo lugar, cuando alguna requisitoria lo descolocaba lanzaba
una batería de palabras sin sentido, denotando nerviosismo, que se incrementaba
cuando el interlocutor de turno lo miraba con extrañeza.
Alberto Cristiano era uno de los gerentes del principal
Cliente que tenía la compañía, cada llamado suyo conllevaba algún inconveniente
grave, que ponía de muy mal talante al
presidente de la empresa.
Un día a pocos minutos del mediodía, se comunica con la Empresa el señor
Cristiano, al atenderlo, Pablo intenta brindarle una respuesta que
evidentemente no satisfizo al gerente, esto generó que, preso de sus nervios,
fuera enredando su argumentos de manera tal que Cristiano le solicitó hablar
con el presidente.
Conociendo que esto traería sus consecuencias, Pablo llama
al CEO de la empresa y le dice
- Ingeniero, le habla Pablo Mareque, le comunico con el
señor Cristiano Ronaldo.
