viernes, 14 de febrero de 2014

Poder de Sintesis

En Diciembre se cumplieron 25 años desde que empecé a trabajar, de tantos años surgen mil anécdotas, propias, escuchadas, distorsionadas y verdaderos mitos que estoy recopilando en un Libro de Cuentos de Oficina que se denominará "Los Psicotécnicos de Mara".
El título del libro, justamente obedece a una anécdota que se verá reflejada en él. De ahí les dejo "Poder De Sintesis" una muy reciente que mis últimos compañeros de oficina rememorarán, teniendo en cuenta que los nombres y situaciones fueron modificadas con la finalidad de no herir suceptibilidades.

Pablo tenía muchas virtudes, pero el poder de síntesis no era una de ellas.
Para informar que iba a almorzar realizaba un parlamento del tipo
-         Perdón por interrumpirles pero procedo a informarles que voy a tomar el período de refrigerio para retomar mis actividades a la brevedad.
De léxico fluido, aunque a veces impostado, su trato con los clientes era cordial y voluntarioso, pero el problema surgía en las reuniones que asiduamente convocaba el presidente de la Empresa, en ellas no calculaba bien el momento en el cual debía quedarse callado, ese desenfreno lo llevaba a pasar malos momentos y prolongar la estadía de los presentes.
Otra característica graciosa de Pablo eran sus pequeños saltitos cuando realizaba alguna consulta, como una danza cambiando de pie pero siempre en el mismo lugar, cuando alguna requisitoria lo descolocaba lanzaba una batería de palabras sin sentido, denotando nerviosismo, que se incrementaba cuando el interlocutor de turno lo miraba con extrañeza.
Alberto Cristiano era uno de los gerentes del principal Cliente que tenía la compañía, cada llamado suyo conllevaba algún inconveniente grave, que ponía de muy mal  talante al presidente de la empresa.
Un día a pocos minutos del mediodía, se comunica con la Empresa el señor Cristiano, al atenderlo, Pablo intenta brindarle una respuesta que evidentemente no satisfizo al gerente, esto generó que, preso de sus nervios, fuera enredando su argumentos de manera tal que Cristiano le solicitó hablar con el presidente.
Conociendo que esto traería sus consecuencias, Pablo llama al CEO de la empresa y le dice

- Ingeniero, le habla Pablo Mareque, le comunico con el señor Cristiano Ronaldo.

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